Praxis: ¿habilidad cognitiva o motora?

Muchas veces observamos signos que no sabemos si forma parte del desarrollo del niño o no, si esos signos influyen en la vida diaria del niño…En este blog nos centraremos en la Praxis y los indicadores que nos pueden hacer sospechar de problemas de Praxis.

La Praxis es la capacidad de conceptualizar, organizar y ejecutar nuevas tareas motoras. La praxis requiere el uso de información sensorial altamente organizada para crear un plan de acción.
Praxis es PRINCIPALMENTE COGNITIVO.

Los componentes claves se componen de:

  • IDEACIÓN que es la capacidad de conceptualizar una nueva actividad o una nueva forma de realizar una actividad. Es la capacidad de generar una idea o concepto para la acción.
  • PLANIFICACIÓN MOTORA como la capacidad para organizar las acciones necesarias para realizar la actividad, por ejemplo, secuenciación y sincronización de la acción dentro de un entorno espacial. Es la capacidad para organizar las acciones en el espacio y el tiempo para actualizar la idea y para ello: Requiere gestionar la ubicación y posición de las partes del cuerpo en relación entre sí; Requiere gestionar la ubicación de todo el cuerpo en relación con el entorno físico; Requiere acciones secuenciales para lograr el objetivo; Requiere acciones de tiempo para lograr el objetivo.
  • EJECUCIÓN que es el rendimiento motor observable, que puede verse afectado por cuestiones distintas de la praxis.

La praxis es una habilidad exclusivamente humana que requiere un pensamiento consciente y «permite que el cerebro conceptualice, organice y dirija una interacción intencionada con el mundo físico» (Ayres et al., 1987)

¿Qué signos pueden indicarnos problemas de Praxis?

Estos son algunos signos que pueden hacernos sospechar de problemas de Praxis, sin embargo no siempre tienen que presentar todos los signos ni permite diagnosticar pero son indicadores para que acudáis a un profesional para realizar una correcta evaluación.

  • Suelen tener dificultades para realizar tareas motoras nuevas.
  • Dificultad para generalizar el aprendizaje a otras tareas motoras o situaciones o entornos.
  • Que no sepan que hacer en situaciones nuevas.
  • Muestran pobre coordinación motora fina (hacer un puzzle o coger un lápiz) o gruesa (montar en bici).
  • Puede parecer torpe y descoordinado.
  • Problemas para aprender nuevas habilidades motoras como la manipulación de cubiertos, vestirse solo, en los deportes o juegos.
  • Puede tener dificultades en tareas que requieren de una buena coordinación bimanual como abrochar o desabrochar los botones o subirse la cremallera.
  • Puede utilizar estrategias motoras ineficaces.
  • Utiliza una cantidad inadecuada de fuerza.
  • Dificultades emocionales y de comportamiento: La frustración crónica con las tareas diarias puede provocar llanto, rabietas o rechazo. Puede estar mal etiquetado como destructivo o agresivo.

«La praxis es la capacidad mediante la cual descubrimos cómo usar nuestras manos y cuerpo en tareas especiales como jugar con juguetes; usar herramientas, incluido un lápiz o tenedor; construir una estructura, ya sea una torre de bloques de juguete o una casa; enderezar un habitación; o participar en muchas ocupaciones «. (Ayres, 1989)